Este curso escolar arrancaba en Granada consolidando un escenario de contrastes profundos que obligan a una relectura del sistema educativo provincial. Mientras las cunas de las escuelas infantiles reflejan el impacto de un mínimo histórico de natalidad, las aulas de Formación Profesional y los centros de Bachillerato viven un proceso de reorganización para absorber una demanda técnica creciente que busca una conexión más directa con el mercado laboral. En este contexto, la provincia moviliza actualmente a más de 190.000 estudiantes a través de una red que supera los 890 centros educativos entre públicos, concertados y privados, según datos de la delegación de Educación de la Junta en Granada. Una cifra que refleja una tendencia a la baja respecto a años anteriores, donde la provincia llegaba a superar los 206.000 estudiantes, marcando un punto de inflexión en la gestión de los recursos públicos.
El impacto demográfico
La caída de la natalidad se mantiene como el factor estructural que determina el mapa escolar granadino, ejerciendo una presión constante sobre el segundo ciclo de Infantil y la etapa de Primaria. Los datos demográficos han obligado a la Consejería de Desarrollo Educativo a reajustar la oferta en la primera infancia, con una generación de alumnos que entra al sistema cada vez más reducida. No obstante, este curso marca un hito histórico con la implantación de la gratuidad total para el alumnado de dos años en Andalucía. En Granada, esta medida beneficia directamente a 7.637 menores, lo que representa que el 70,3% de las familias granadinas en esta etapa ya no deben abonar el servicio socioeducativo, según el delegado del Gobierno de la Junta, Antonio Granados.
En términos globales, las escuelas infantiles de Granada cuentan actualmente con 9.467 menores matriculados. El desglose por edades es de 5.078 alumnos y alumnas en el tramo de dos años, frente a los 3.680 de un año y los apenas 709 bebés de cero años matriculados. El debate administrativo se centra ahora en cómo gestionar estos recursos sin que aumenten las desigualdades territoriales.
Estabilidad en las ratios y avance de la privada en ESO y Bachillerato
En los niveles de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, la estrategia institucional se ha centrado en estabilizar las unidades para mejorar la calidad asistencial y la atención personalizada pese al descenso de la matrícula general. Granada dispone actualmente de 146 centros públicos y 55 centros concertados dedicados a estas enseñanzas sostenidas con fondos públicos. Un dato de especial relevancia para las familias es que la ratio alumno/profesor en los institutos granadinos se sitúa en un 9,8, una cifra que roza los mínimos históricos registrados durante la pandemia y que permite que la media de alumnos por aula sea de 25 en ESO y de 28 en Bachillerato.
Sin embargo, el panorama muestra un trasvase progresivo de alumnos hacia la formación privada en etapas no obligatorias. A nivel autonómico, el 12,1% de los alumnos matriculados en Bachillerato cursan sus estudios en centros privados, una tendencia que ha crecido significativamente en la última década.
El sector público intenta compensar esta deriva mediante una oferta más diversificada y una mejora de los servicios complementarios, como el incremento en la autorización de aulas matinales, comedores y actividades extraescolares.
La explosión de la FP
Por su parte, la Formación Profesional continúa su expansión meteórica en la provincia, convirtiéndose en el verdadero motor de crecimiento del sistema educativo. Granada ha alcanzado las 16.664 plazas de FP, lo que supone un crecimiento espectacular del 38% respecto a 2018. Este curso no solo destaca por el volumen, sino por una especialización orientada a la empleabilidad inmediata, habiéndose autorizado diez nuevos ciclos formativos repartidos en siete municipios granadinos. El enfoque se ha dirigido hacia sectores de alta demanda técnica, destacando especialidades en Salud y Tecnología como el Grado Superior en Imagen para el Diagnóstico en el CPIFP Aynadamar, o la formación avanzada en lenguaje Python en el IES Zaidín-Vergeles para responder a la digitalización del mercado.
El modelo de FP Dual se ha consolidado como la punta de lanza de esta transformación, con cerca de 11.000 convenios firmados con 4.600 empresas locales en la provincia. Esta modalidad garantiza que el alumnado pase una parte sustancial de su formación directamente en el centro de trabajo, lo que ha elevado las tasas de inserción laboral por encima del 54% en los grados superiores y ha demostrado ser una herramienta eficaz para reducir el abandono escolar temprano y el paro juvenil en Granada.
El cuerpo docente
La plantilla pública en Granada se sitúa en 12.199 docentes, y desde el Gobierno presumen de que, a pesar de la disminución de alumnado, se han sumado este curso 323 refuerzos profesionales. Esto ha supuesto un 43,1% de incremento en docentes para la atención de alumnado con necesidades especiales.
El contrapunto lo ponía la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), que denunciaba la falta de personal docente en casi el 50% de los centros educativos a comienzo de curso.
Además, otras organizaciones como ANPE, CCOO y UGT se unen a las protestas y mantienen un frente común en la exigencia de mejoras estructurales. Entre las demandas más urgentes se encuentra la reducción de la carga burocrática que asfixia a los docentes, la recuperación del poder adquisitivo perdido por la inflación y, sobre todo, la aprobación de un Estatuto Docente que regule la carrera profesional desde el ingreso hasta la jubilación. Además, denuncian que la tasa de interinidad nacional se mantiene por encima del 21%, lo que genera una inestabilidad que afecta directamente a la calidad pedagógica y a la continuidad de los proyectos en los centros.
Panorama autonómico
A nivel autonómico, Andalucía enfrenta un escenario donde la oferta para los niños de tres años ronda las 89.000 plazas, aunque la previsión de solicitudes según la natalidad actual se sitúa significativamente por debajo, en torno a las 62.967 plazas. Este desajuste demográfico ha provocado el cierre progresivo de líneas en diversos colegios, una situación que la Junta intenta mitigar mediante el modelo de gratuidad para el tramo de 0 a 3 años, cuya hoja de ruta prevé completarse en un máximo de seis años para todo el ciclo. En el ámbito universitario, el sistema público andaluz mantiene su atractivo con 52.733 estudiantes admitidos, un ligero incremento del 1,56% respecto al curso anterior, destacando la Universidad de Granada como uno de los principales receptores con 11.434 nuevos alumnos.
Contexto nacional
En el plano estatal, la tendencia nacional de este 2026 confirma el cambio de preferencias de los estudiantes españoles. Se registra un aumento sostenido en las matrículas de los ciclos superiores de Formación Profesional frente a un descenso continuo en las etapas de Infantil y Primaria. En concreto, la caída en Primaria a nivel nacional es notable, pasando de 2.750.924 alumnos en el curso previo a los 2.715.544 actuales. El sistema educativo español sigue invirtiendo porcentualmente menos que la media de la OCDE en etapas clave como Primaria y Secundaria, lo que alimenta la demanda sindical de un Pacto de Estado que asegure una financiación estable y la reducción generalizada de las ratios en todos los centros públicos del país.
Un sistema en transición
El curso 2026 certifica que la educación en Granada ha dejado atrás el modelo basado en el volumen de alumnos para centrarse en la empleabilidad y la estabilidad asistencial.
El gran reto para los próximos años será asegurar que esta transición no suponga la pérdida de unidades escolares, especialmente en zonas rurales, garantizando una educación de calidad que conecte las aulas con las necesidades reales del siglo XXI.